elegir su comida

Tu gato es tu mejor amigo y un miembro más de tu familia por lo que a la hora de elegir la comida que vas a comprarle debes utilizar los mismos criterios con los que planeas un buen desayuno. Es decir, empieza por asegurarte de que el alimento de tu amigo resulta nutricionalmente equilibrado; necesitas una comida que sea completa (tiene que especificarlo el paquete) y que haya sido formulada para gatos.

Ten en cuenta que el alimento debe resultar apropiado para la edad de tu felino; es decir, hay que tener en cuenta si es un adulto, un cachorro que aún está creciendo o si ya es un gato mayor o senior.

No olvides nunca que el gato es un carnívoro estricto: esto significa que tiene unos requerimientos nutricionales muy específicos y particulares por lo que no puedes darle la “comida para gatos vegana” que venden algunos establecimientos.

Puesto que tu gato es un carnívoro estricto, la carne es un ingrediente clave en su dieta. También significa que su alimento debe contener nutrientes que su cuerpo no sintetiza de forma natural, como la taurina, la arginina o la niacina.

Si la carne aparece entre los primeros ingredientes de la etiqueta es buena señal; ya que sugiere que contiene suficientes productos de origen animal para proporcionar los aminoácidos y ácidos grasos que tu gato necesita. Al leer la etiqueta del producto si en lugar de palabras como “carne o subproductos de carne”, lees ingredientes como “pollo”, o “cordero”, mejor; los alimentos para gatos de mayor calidad suelen ser más detallados al especificar la lista de ingredientes.

El alimento seco de calidad es apropiado. El problema es que el gato es un mal bebedor, y normalmente no ingiere la cantidad de agua que debería. Para favorecer la ingesta de líquido, y prevenir los tan habituales problemas renales, conviene introducir alimento húmedo en su dieta; o al menos, combinarlo con las croquetas (pienso).

¿Y los alimentos que añaden cereales? Se incluyen para aportar almidón, una fuente de energía que el gato digiere sin problemas; y que permite no añadir tanta grasa.

Así lo recomendable es intentar escoger la comida de mayor calidad que puedas para tu gato sin olvidar esas ricas latitas que le hacen ronronear de placer. Ahorrarás en facturas del veterinario y tu gato será más feliz.

Basado en una publicación de Consumo Claro